Los fármacos antidepresivos presentan acciones importantes en el
metabolismo de los transmisores monoamínicos y sus receptores, en particular la
noradrenalina y la serotonina. Sin embargo el mecanismo exacto por el cual
ejercen su acción antidepresiva es desconocido, su interpretación coherente
queda limitada por la ausencia de una teoría psicobiológica convincente de los
trastornos del estado de ánimo.1
Los antidepresivos tricíclicos inhiben la recaptación de noradrenalina
y serotonina en el espacio intersináptico, además de generar una serie de
adaptaciones neuronales complejas y otros cambios neurofarmacológicos aún
incompletamente conocidos que pueden contribuir a los efectos clínicos de los
antidepresivos.1 Al igual que los antidepresivos tricíclicos los
inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, bloquean de inmediato
el transporte neuronal de serotonina y al parecer por tiempo indefinido.1
Son medicamentos eficaces para tratar la depresión severa asociada a
cambios fisiológicos y trastornos psicomotores, tales como pérdida de apetito y
perturbaciones en el sueño. En pacientes con depresión moderada la psicoterapia
es el tratamiento de elección, podría secundariamente indicarse antidepresivos.3
No tienen indicación terapéutica en la depresión leve.2,3
En términos de eficacia hay poca diferencia entre las distintas clases
de fármacos antidepresivos, por lo que la elección debe basarse en las
necesidades individuales del paciente, la presencia de otras enfermedades
concomitantes y los antecedentes de buena respuesta previa a algún
antidepresivo en particular.2 Pese a su eficacia comprobada, tienen
potencialmente efectos colaterales graves y por lo general no se usan como
fármacos de primera línea para el tratamiento de la depresión.1
Luego de iniciado el tratamiento antidepresivo los pacientes deben ser
controlados cada 1 o 2
semanas. Tras la remisión, el tratamiento antidepresivo debe continuar con la
misma dosis durante al menos 6 meses (alrededor de 12 meses en los ancianos).
Los pacientes con una historia de depresión recurrente deben recibir
tratamiento durante al menos 2 años.2
Se debe tener especial cuidado al inicio del tratamiento o cuando se
disminuye o aumenta la dosis, ya que todos los antidepresivos pueden producir
empeoramiento de la depresión y aparición de ideación suicida tanto en niños,
adolescentes como en adultos con depresión u otro trastorno psiquiátrico.4,5
La mejora en el sueño suele ser el primer síntoma de respuesta positiva
a la terapéutica.2
BIBLIOGRAFÍA
1. O’Donnell JM,
Bies RR, Williams AJ. Farmacoterapia de la depresión y de los trastornos de
ansiedad. En Brunton LL, Knollmann BC (Eds). Goodman & Gilman’s Las bases
farmacológicas de la terapéutica, 14ª ed. New York; McGraw-Hill: 2023.
2. British
National Formulary BNF 84 Ed. Londres; BMJ Group & Pharmaceutical Press:
2022.
3. Kendrick T.
Strategies to reduce use of antidepressants. Br J Clin Pharmacol. 2021; 87:
23–33.
4. Antidepressant
Use in Children, Adolescents, and Adults. Food and Drug Administration. [en
línea] < http://www.fda.gov>.
5. FDA: All
antidepressants should carry warnings about risks of suicidal thoughts in young
adults. Worst Pills, Best Pills. July 2007. Vol. 13, Nº 7 [en línea] <www.citizen.org> .