En la enfermedad de Parkinson idiopática, la degeneración y muerte
progresiva de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra conduce a una
deficiencia de dopamina. El desequilibrio neuroquímico consecuente en los
ganglios basales determina los signos y síntomas característicos de la
enfermedad.1
El tratamiento farmacológico no previene la enfermedad o la progresión, sino que mejora la calidad de
vida de la mayoría de los pacientes.2
Los pacientes con sospecha de enfermedad de Parkinson deben ser
derivados a un especialista para confirmar el diagnóstico, el que debe ser
revisado y reconsiderado regularmente si aparecen características clínicas
atípicas.2,3
Al inicio del tratamiento, se debe informar a los pacientes sobre las
limitaciones y los posibles efectos secundarios del tratamiento.
BIBLIOGRAFÍA
1. Roberson ED,
Yacoubian TA.Tratamiento de los trastornos degenerativos del sistema nervioso
central. En Brunton LL, Knollmann BC (Eds). Goodman & Gilman’s Las bases
farmacológicas de la terapéutica, 14ª ed. New York; McGraw-Hill: 2023.
2. Parkinson’s
disease. Diagnosis and management in primary and secondary care. National
Institute for Health and Clinical Excellence Guidelines. NICE clinical
guideline 35. National Health Service. 2006. [en línea]
<http://www.nice.org.uk>
3. British
National Formulary BNF 84 Ed. Londres; BMJ Group & Pharmaceutical Press:
2022