Frente a la amenaza de
parto prematuro se plantea la posibilidad de relajar el músculo liso
uterino con el objetivo primario de
posponer el nacimiento por al menos 48 horas y permitir así el efecto óptimo de
maduración pulmonar fetal con glucocorticoides antenatales y, si es el caso, la
derivación a un centro de mayor complejidad para la atención del neonato. Se
utilizan con este fin los agonistas adrenérgicos beta 2, el bloqueador de
canales de calcio nifedipina, los antagonistas del receptor de oxitocina como
atosibán y fármacos donantes de óxido nítrico, como dinitrato de isosorbide o
nitroglicerina. La superioridad de unos grupos sobre otros no está establecida
en forma concluyente.